Cada tipo de mate tiene características que los hacen ideales para cada situación donde se disfruta el placer del cebado.

Hay tantos tipos de mates como cebadores: de calabaza, alpaca, cerámica o metal y muchos más. ¿En qué se diferencian? ¿Cuál es el mejor? Compartimos algunos datos y consejos para elegir el que más te guste.

CALABAZA. Son los más utilizados; varían mucho en forma (tipo pera o poro, galleta) y tamaño porque provienen de una planta trepadora llamada Legendaria Vulgaris. Dependiendo del tipo de mate, se realiza un corte en la calabaza de forma que quede una forma de cuenco, y luego se limpia raspando la parte interior. Es importante limpiarlos y secarlos bien, y curarlos al utilizarlos por primera vez. Un consejo: Los de boca ancha aseguran mateadas más rendidoras, ya que la yerba tarda más en mojarse.

PLATA O ALPACA. Para los que gustan lucirse con sus mates, los de plata y/o alpaca son los indicados.  Están realizados a partir de calabazas seleccionadas. Luego de teñidas, el artesano realiza y agrega el trabajo de ornamentación de metal. Las virolas (cintura del mate) pueden decorarse utilizando incrustaciones en plata. Los mates de plata maciza llevan una técnica que implica diseñar y dibujar, fundir el metal, laminarlo, forjarlo para darle la forma y luego darle distintos tipos de acabado como cincelado o burilado (tallado con buril) y por último el pulido o bruñido de la pieza.

MADERA. Los hay de algarrobo torneado, palo santo, quebracho, roble. Se tiñen, tallan, y adornan de diversas formas. Según el tipo de madera, cada mate adquiere un sabor peculiar. Es fundamental curarlos bien con manteca, aceite o grasa vacuna, para que no se quiebren ni acumulen humedad. Los más importante es que sean de maderas duras o semi duras y no muy aromáticas , que invadan de manera agresiva el sabor de los mates. ¿Las maderas más utilizadas? El algarrobo torneado, naranjo, cinamomo, cocobolo, palo de rosa (principalmente en Brasil, deja un aroma a rosas, limón y mandarina), quebracho y roble.

METAL. Algunos transmiten el calor del agua al tacto y otros se fabrican utilizando acero inoxidable en capas, las mismas aseguran que el mate no se caliente luego de varias cebadas y se dificulte la tarea del cebador cuando lo agarre. Las ventajas: Son fáciles de limpiar y no necesitan curarse.

VIDRIO/CERÁMICA. Pueden estar forrados con cuero, su ventaja principal es que tanto el vidrio como la cerámica no absorben el sabor de la yerba y son fáciles limpiar. Hay que estar atentos a cambios bruscos de temperatura para evitar que no se quiebre en el momento de prepararlo y después al limpiarlo. Los mismos recaudos hay que tomar cuando los lavamos: no usar agua muy fría o muy caliente, o esperar a que el material se enfríe y quede a temperatura ambiente.

SILICONA. Son los más modernos y también son fáciles de limpiar. Los mates de silicona no fijan bacterias ni gustos, conservan el calor, son  irrompibles y de vaciado fácil. Su punto débil es que al ser flexibles, se complica un poco agarrarlos y a veces se vuelcan, pero es cuestión de acostumbrarse. Pueden encontrarse una gran variedad de colores y diseños.

POMELO. Se utiliza la fruta ahuecada como mate, puede aprietarse un poco al cebarlo para darle más sabor cítrico. Con esta combinación se aprovechan las virtudes antioxidantes de la yerba mate ‪‬ y la vitamina C del pomelo, fundamentales para fortalecer nuestras defensas en los meses de otoño e invierno.

GUAMPA O ASTA. Está realizado con cuernos de animales vacunos.  El mate de asta vacuna era utilizado por los gauchos y arrieros, y actualmente es muy utilizado por los paraguayos para tomar tereré. Para fabricarlo se bruñe el trozo de cuerno obteniendo un producto transparente y terso como el vidrio. El extremo de mayor diámetro se cierra con una tapa de madera, y el más angosto se usa de boca.

Fuente: https://www.inym.org.ar